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lunes, 18 de enero de 2016

Depredación





















Dos bestias enjauladas
que se observan.

Midiendo
las fuerzas.

Gotea en los colmillos
la sangre de otras presas
pero
        el hambre
                          aprieta.

Arqueo la espalda,
la tuya se tensa.

Se humedece mi sexo,
se humedece tu lengua.

Me tumbo
                  abierta.

Quiero desollarte,
saborear tu esperma,
depredarte
con las fauces abiertas.

Romper
              las
                    cadenas.

Esta pequeña muerte
que nos libera.


Brenda B.Lennox © 
Ilustración de Luis Royo


martes, 17 de febrero de 2015

Shibari


Fotografía de Tentesion

Los dedos finos y alargados manejaban la cuerda con destreza. Dedos de músico que ejecutaban una melodía sobre la carne tierna. Abierta sobre la superficie de madera... relato completo

lunes, 1 de diciembre de 2014

Calor, relato de la Otra


Will Santillo


Podría justificar mis salidas furtivas con la visita a alguna amistad. Pero no me apetece. Estoy caliente y enferma de orgasmos. Dos manos, cuatro manos, seis manos no me sacian. Es todo o nada en este verano español. Salgo de caza una vez más. Qué eclosión de hormonas me persigue, que fuego avivado sediento de piel y tacto. Tanto sudor y tanta ansia restregándose con otro. Lamer y gemir, eso quiero. Fragmento de este magnífico relato erótico de «La Otra»




miércoles, 12 de noviembre de 2014

Como un guante

Lamía el dedo gordo de su pie y él la miraba fascinado. Chasquidos de placer recorrían su columna vertebral y se sentía cuerpo/cable conectado a un enchufe. A la lengua siguieron los labios que apresaron. Chupaba, glotona, con el cuerpo desnudo arqueado. Los pechos perlados de sudor se balanceaban como si una fuerza invisible la estuviera penetrando por detrás. Creyó enloquecer...

Desconozco el autor

Relato erótico aquí


jueves, 30 de octubre de 2014

Calor

 Fragmento del relato Heat.  Lucy Taylor 


(…) Calor... ¿Cómo puede vivir alguien sin haberlo sentido jamás? ¿Y cómo puede alguien seguir viviendo si no va a sentirlo?
¿Que qué sensación produce? La misma que si tocaras algo con corriente eléctrica o te hubieras inyectado accidentalmente una droga en parte alucinógena y en parte tóxica. Se te despeja la mente. Tienes la sensación de que tu cuerpo pierde rigidez, pero no se derrumba porque la lujuria da fuerza a tus músculos y estimula vivamente las sinapsis provocando algo parecido a una multiplicidad de orgasmos; mientras tanto el calor se extiende hasta tu entrepierna y sube hasta tu corazón, alrededor del cual se entrelaza como si fuera una planta trepadora en llamas.

Alisa Monk

Hace mucho tiempo que no siento ese calor. Mi corazón empieza a sufrir de hipotermia. Estoy seca, dolida y fría. Voy en coche de Denver a Boulder y veo a los hombres deambulando tranquilamente por el centro comercial de Pearl Street. Los hay a docenas,a cientos, de todos los tipos, formas y medidas; unos son verdaderos toneles, otros están delgados como corredores de maratón, otros son robustos y musculosos, pero yo no siento nada. Sus pollas serían como paja mojada y su piel resultaría tibia al tacto, y no me causarían más que impaciencia, frustración y dolor.
Anhelo lo que he sentido en el pasado, el calor que estalla con la fuerza destructora de una ola, el calor que consume el alma y derrite el corazón para hacer que fluya, líquido y escarlata, y caiga abrasadoramente en mi coño.
Últimamente sueño con que el fuego se convierte en un hombre. Ardiente y crepitante, se acerca con determinación a mí, me agarra y me besa ardorosamente. Luego me despierto sola en mi cama (...)



viernes, 17 de octubre de 2014

Enciende un cigarrillo





Love

Love, he said, gas
kiss me off
kiss my lips
kiss my hair
my fingers
my cock my balls
my eyes my brain
make me forget

He had a room on the 3rd floor,
rejected by a dozen women,
35 editors
and half a dozen hiring agencies.
Now I’m not saying he was any
good.

He turned on all the jets
without lighting them
and went to bed.

Some hours later, a guy on his
way to room 309
lit a cigar in the
hall.

And a sofa flew out the window.
One wall shivered down like wet sand.
A purple flame waved 40 feet high in the air.

The guy in bed
didn’t know or care,
but I’d have to say
he was pretty good
that day.

Charles Bukowski

sábado, 11 de octubre de 2014

Mi deseo de ti...

Karin Rosenthal





















(...)Era la negra, negra soledad de las islas,
y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.

Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta.
Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro.

Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme
en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos!

Mi deseo de ti fue el más terrible y corto,
el más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido.

Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas,
aún los racimos arden picoteados de pájaros.

Oh la boca mordida, oh los besados miembros,
oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados.

Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo
en que nos anudamos y nos desesperamos.

Y la ternura, leve como el agua y la harina.
Y la palabra apenas comenzada en los labios.

Ése fue mi destino y en él viajó mi anhelo,
y en él cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio!(...)

Pablo Neruda
Fragmento de La Canción Desesperada