domingo, 9 de octubre de 2016

Entrevista a Venus O'Hara

Venus O’Hara es una mujer polifacética que se reinventa constantemente. Modelo fetish, actriz de publicidad, guionista de cortos, sex teacher, probadora de juguetes eróticos, sex blogger... Autora de Deséame como si me odiaras, Inglés para pervertidos y La máscara de Venus, también ha colaborado como columnista en medios como El País, Primera Línea, GQ, Playboy e Interviu.




¿Cómo se pasa de trabajar en el departamento de exportación de una imprenta a ser la primera probadora de juguetes sexuales de España? Es más, ¿realmente es un trabajo tan divertido como parece? Venus O’Hara responde a esta y a otras preguntas en la siguiente entrevista. Pasen y lean.

Brenda B. Lennox ©


lunes, 3 de octubre de 2016

A tus pies

Cada vez más personas rompen un temeroso silencio y se declaran fetichistas del pie. No es para menos, numerosos estudios psiquiátricos afirman que en momentos de excitación sexual algunas partes del cuerpo se convierten en un reflejo de otras: los labios son labios vaginales; los dedos, un pene; la boca un ano; por ello, chupar el dedo gordo del pie excita la imaginación del hombre que lo siente como un pezón gigante, una lengua o un clítoris, y la mujer, como un pene al que chupar con ansia.

Los zapatos femeninos también tienen un marcado simbolismo sexual. En su libro Psicoanálisis de los cuentos de hadas, Bruno Bettelheim asocia el de Cenicienta con su vagina. «Un diminuto receptáculo en el que un miembro del cuerpo debe deslizarse e introducirse hasta quedar bien 
ajustado».

¿Y el placer que se siente cuando juegan con tus pies? La neurociencia tiene algo que decir al respecto. Las áreas cerebrales dedicadas a los genitales y a los pies están una al lado de la otra. ¿Será por eso que el placer que se siente cuando te los estimulan puede conducirte al orgasmo? ¿Nunca se han contraído tus dedos cuando te estás corriendo como si quisieran correrse contigo?


Desconozco el autor

Casanova afirmó que «Los hombres con fuertes apetitos sexuales tienen una marcada atracción por el pie femenino». ¿Es tu caso? Entonces sigue el rastro de los míos hasta este artículo.


Brenda B. Lennox ©

viernes, 9 de septiembre de 2016

Entrevista a Lorena Berdún

La psicóloga y sexóloga madrileña Lorena Berdún enseñó a toda una generación de adolescentes lo que debían saber sobre el sexo con naturalidad, desparpajo y claridad. Y la amamos por ello. También los medios, que reconocieron su trabajo concediéndole, entre otros, los Premios Ondas en el año 2000 por su programa En tu casa o en la mía y en 2003 por Me lo dices o me lo cuentas.

Pero circunscribirla a la sexualidad es un error. Lorena Berdún estudió interpretación mientras cursaba sus estudios de psicología y ha interpretado diversos papeles en series de televisión, cortometrajes, cine y teatro. También ha trabajado como dobladora y ha escrito numerosos artículos para medios como Merie Clare, InStyl, Dominical de El Mundo, Harpers Baazar. Actualmente podemos disfrutar de nuevos contenidos en su magnífico blog.



Lorena Berdún es muchas cosas y una sola como ella misma declara en esta entrevista: COMUNICADORA.

Brenda B. Lennox ©

sábado, 3 de septiembre de 2016

Regala un orgasmo mimando unos pechos

A las mujeres no sólo nos gusta que nos acaricien los pechos: podemos llegar al orgasmo. Esta afirmación, tachada de exagerada por mujeres insatisfechas y hombres poco expertos, fue demostrada en 2011 por Barry Komisaruk de la Universidad de Rutgers, EEUU. El famoso estudio publicado en The Journal of Sexual Medicine establece las zonas cerebrales que se activan cuando se estimulan zonas erógenas del cuerpo de una mujer. Tras escanear el cerebro a once mujeres mientras se masturbaban la vagina, el cuello del útero, el clítoris y los pechos, descubrieron que cada estimulación activaba tres sitios distintos y separados en la corteza sensorial pero agrupados en la misma región. Es decir, en palabras de Komisaruk « la autoestimulación del pezón  también activa las mismas zonas que la región genital, lo que explicaría por qué algunas mujeres pueden tener orgasmos a través del tocamiento del área mamaria».



Ahora veamos en este reportaje cómo conseguirlo.
Brenda B. Lennox ©



jueves, 18 de agosto de 2016

Sirena Varada

Sus pechos pequeños y cálidos se endurecen en las manos. La piel se eriza y se le antojan duraznos. Tienta el hambre y la boca paladea. Sabe a cilantro, a tabaiba y a drago. Las manos la aferran y ella mama, hambrienta. El pezón se endurece al tacto de la lengua. La piel arde y el fuego guía como un mapa. Se detiene en el vientre, cruce de caminos. Carne tierna de madre que albergó dos vidas. Su ombligo es el centro alrededor del que gira; el piercing, ancla para resistir la tormenta. Los labios bajan hasta encontrar la perla. Tesoro soñado en todos los naufragios. Huele al fondo del mar donde habita. Sirena de tierra adentro, diosa de las marejadas. La mira y su cara es la de una niña, se han borrado de la piel los surcos del tiempo, su pelo rojizo es como las olas, algas que se extienden como un arrecife. Su garganta ruge como bufadero, y su aliento es ciclón hasta que torna céfiro.

Despierta lentamente, se quedó dormida. Fue náufraga aferrada a un resto de naufragio. Le venció la tormenta, la hondura, el arrecife. La sirena mira absorta por el hueco de la cortina. Se filtra el sol del atardecer a través de la ventana. Su cuerpo brilla etéreo como el de un espejismo. Fantasma que se desvanece al atardecer el día. La mira y sonríe con tristeza en los ojos. «He de irme, él espera» dice mientras se viste. La besa en los labios que aún saben a sus labios. «¿Lo entiendes?» «¡NO!»  grita su alma, pero su cabeza asiente.

No se atreve.


Will Murai


Relato por Brenda B. Lennox ©